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Cómo transformar una región con Internet para todos

Cómo transformar una región con Internet para todos

Qué es BID Invest
BID Invest

La disponibilidad de información y el acceso a servicios esenciales vía Internet fue la diferencia entre la vida y la muerte para muchos durante la reciente pandemia, dado el aislamiento de regiones montañosas y remotas en América Latina y el Caribe (ALC). No dejemos que esta lección caiga en el olvido.

Durante décadas, las instituciones de la región han hablado de cómo la transformación digital es una máxima prioridad para crear economías sostenibles. Se ha avanzado mucho en este camino, pero las dificultades económicas en el contexto actual dificultan los planes de los gobiernos para desarrollar costosas infraestructuras que pueden cerrar la brecha digital en las zonas más necesitadas. Esto ha creado un espacio que está ocupando el sector privado.

Quizás el mejor ejemplo del papel privado en esta transformación corresponde al proyecto Internet para Todos (IPT), lanzado en 2018 por la compañía española Telefónica, con el ambicioso objetivo de conectar a 100 millones de latinoamericanos al Internet móvil. Este emprendimiento proyecto se basa en un modelo innovador y sostenible que permite superar las barreras geográficas y económicas de las zonas rurales, a fin de que la conectividad llegue más allá de quienes viven en las ciudades, un problema demasiado común en la región.

La empresa IPT, a cargo del proyecto, nació en Perú producto de la alianza entre Telefónica con BID Invest –la institución de enfoque privado del Grupo BID – mas Facebook (Meta) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), con el objetivo de conectar a más de 3 millones de peruanos en las zonas rurales del país, desplegar 4G en más de 3.000 torres existentes y construir 850 nuevas torres. En adición a Telefonica, Entel y Claro son clientes actuales de IPT, confirmando con ello el éxito del modelo de negocio de infraestructura rural neutral con foco en conectividad rural.

La primera plataforma de conexión 4G de la nueva empresa se lanzó en Moya, una pequeña localidad en los Andes peruanos situada a 3.000 metros de altura, el 28 de junio de 2019. Moya está situada a algo más de dos horas en coche al sur de Huancayo, la capital del departamento de Junín, que tiene conexión directa ferroviaria con Lima. El pueblo se estaba convirtiendo lentamente en una zona de visita, y la idea era potenciar el sector turístico y la conectividad de los habitantes: nadie pensaba que una pandemia por llegar pocos meses después convertiría la conexión 4G en el principal medio de comunicación de Moya con el exterior, y la forma en que los médicos locales se mantuvieron al día sobre tratamientos a usar contra el Covid-19.

A nivel nacional, el gobierno de Perú implementó un sistema de clases online durante la pandemia y 1,5 millones de personas que habitaban en la zona de cobertura de Internet para todos pudieron beneficiarse de ese programa, lo que no habría sido posible con el servicio 2G al que tenían acceso en 2018.

IPT ha seguido extendiéndose por el Perú rural, con efectos igualmente revolucionarios en otras zonas. Hay que tener en cuenta que un 8% de la población del Perú, más de dos millones de personas en su mayoría en pequeñas poblaciones aisladas en la selva o alta montaña que representan casi un 60% de todos los municipios del país, no tiene ningún acceso a cobertura móvil de Internet. Un 12% no tiene acceso a Internet de tercera generación que permita conexiones estables de vídeo.

Durante la pandemia, en el 2020 y 2021, IPT continuó desplegando infraestructura en el Perú rural, logrando incrementar en un 240% la cantidad de centros poblados rurales que cuentan con acceso a Internet 4G, e incrementar en más de 230% la población con acceso a esta tecnología. El mes pasado, de hecho, IPT celebró su tercer aniversario operativo con el hito de haber llevado acceso a Internet 4G a más de 2,2 millones de personas y más de 12.500 localidades en todo el Perú.

 La empresa funciona bajo el recientemente creado de Operador de Infraestructura Móvil Rural (OIMR), que presenta ventajas como la posibilidad de monetizar el espectro de operadores de redes móviles en áreas que no cubren. IPT representa una nueva respuesta a mucho de los problemas existentes, combinando el trabajo del Estado y del sector privado para acelerar y alcanzar el objetivo de llevar conectividad de las zonas rurales, catalizador para el desarrollo económico y social de las localidades más pequeñas o aisladas.